La Paz, 4 de febrero de 2026 (ABI).– María Concepción Quelali Quispe tenía apenas 11 años cuando recibió la peor noticia de su vida. Aquel dolor insoportable en el vientre era la forma en que el cáncer se daba a conocer. En ese entonces, "cáncer" era una palabra casi malvada; la gente bajaba la voz al nombrarla, como si al evitar el sonido se pudiera ahuyentar la desgracia.
La enfermedad no fue silenciosa; fue una tormenta de dolores que afectó a Mariana, quien entonces era una alumna destacada y abanderada. El diagnóstico, recibido el 19 de marzo de 2010, fue devastador: cáncer en fase terminal con metástasis.
Dieciséis años después la historia busca ser diferente debido a una política de prevención estatal. En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, el Ministerio de Salud presentó en Bolivia la campaña “Tu cuerpo habla, escúchalo a tiempo”, una iniciativa diseñada para promover la detección temprana y salvar vidas en todo el país.
Para el desarrollo de esta campaña, el Ministerio de Salud y Deportes movilizará a más de 4.000 profesionales, garantizando cobertura tanto en áreas urbanas como rurales, además de disponer los insumos médicos necesarios para asegurar una atención integral. La meta principal es lograr un incremento sustancial en el tamizaje, priorizando la detección temprana de cáncer de cuello uterino, de mama y de próstata, así como la identificación oportuna de leucemias en el caso del cáncer infantil.
Según datos oficiales, entre 2016 y 2024 Bolivia registró 91.017 nuevos casos de esta enfermedad, de los cuales el 57,8% corresponde a mujeres y el 33,1% a varones. Mediante un proceso adecuado de diagnóstico, se buscará aumentar significativamente la probabilidad de curación total, fortaleciendo la prevención desde el primer nivel de atención. La estrategia se desarrollará en dos fases: la primera durante febrero y la segunda desde marzo hasta diciembre de la presente gestión. La población podrá acceder a estos servicios portando su cédula de identidad y su adscripción al Sistema Único de Salud (SUS).
La lucha contra el cáncer es dolorosa y Mariana lo sabe. Tras un riguroso tratamiento de quimioterapia, la enfermedad remitió, pero poco después regresó, obligándola a enfrentar nuevamente la incertidumbre. La Fundación Nueva Esperanza la reconoció como una sobreviviente ejemplar, cuya historia la llevó incluso a participar en un congreso mundial en Estados Unidos.
Mariana continúa ganando su batalla diaria con un propósito renovado: finalizar la carrera de Medicina en Unifranz para convertirse en la mejor oncóloga del país. La joven que un día temió nombrar la enfermedad, hoy lucha contra ella desde la ciencia, transformando su dolor en sanación para otros.

