El vicegobernador Mario Aguilera aún no obtiene una respuesta del Legislativo departamental sobre la aplicación del artículo 25 del Estatuto.
Analista: Hay vacío de poder en la Gobernación cruceña y Camacho desconfía del vicegobernador

Analista: Hay vacío de poder en la Gobernación cruceña y Camacho desconfía del vicegobernador

Santa Cruz, 18 de enero de 2023 (ABI). – El analista Daniel Valverde afirmó este miércoles que “hay un vacío de poder” en la Gobernación de Santa Cruz, por la detención preventiva de Luis Fernando Camacho en una cárcel de La Paz y la renuencia, por falta de confianza, de cumplir con la normativa y dejar que el cargo lo asuma el vicegobernador Mario Aguilera.

Según Valverde, la audiencia de este jueves, en la que se resolverá la impugnación al tiempo de la detención preventiva y la detención preventiva, definirá la situación procesal del excívico y dará luces de lo que sucederá en la Gobernación cruceña que, desde el 28 de diciembre de 2022, no tiene una autoridad política que la dirija.

“Hay un vacío de poder que no se va a poder prolongar por mucho tiempo. Mañana es importante, mañana (jueves) se va a tener una decisión sobre el futuro jurídico del gobernador, si le dan medidas sustitutivas, hay un escenario claro, él vuelve a sus funciones, pero si endurecen las medidas preventivas, que es lo más probable, creo que ya no hay lugar a duda de que estamos ante la ausencia temporal”, consideró en el programa cruceño Fama, Poder y Ganas.

En consecuencia, afirmó Valverde, lo que correspondería es aplicar el artículo 25 del Estatuto Autonómico de Santa Cruz que establece: “Ante la ausencia temporal de la Gobernadora o el Gobernador se produce la suplencia gubernamental, asumiendo la Vicegobernadora o el Vicegobernador las funciones de Gobernadora o de Gobernador”.

Procesado por los hechos de violencia de 2019, que terminaron con la ruptura del orden constitucional, Camacho, jefe de la agrupación Creemos, fue enviado el 30 de diciembre, con detención preventiva, a la cárcel de Chonchocoro por cuatro meses.

Luego de tres intentos frustrados, el excívico intentará este jueves que la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia le permita defenderse en libertad; sin embargo, los denunciantes anticiparon que pedirán que la detención preventiva se amplíe de cuatro a seis meses.

Valverde consideró altamente posible que la detención preventiva de Camacho sea ampliada e insistió que Aguilera debe asumir de forma temporal el mando de la Gobernación.

No obstante, advirtió que “hay mucha susceptibilidad del entorno íntimo de Camacho” que, hasta el momento, como parte de un cálculo político, se empecina en afirmar que el excívico  continúa ejerciendo el cargo de gobernador aún desde el penal ubicado en el municipio paceño de Viacha.

“Hay alguna gente de la Gobernación, del círculo más cercano del gobernador, que interpreta esto como una suerte de sustitución, que ya el vicegobernador lo va a remplazar de manera definitiva al gobernador, cosa que no es cierta, es solo una suplencia temporal ante una ausense temporal”, aclaró.

Valverde atribuye esta susceptibilidad a dos hechos puntuales: a la desconfianza que existe del gobernador hacia el vicegobernador y también al celo político “que siempre existe en política”.

Recordó que en marzo de 2022, cuando Camacho viajó a Brasil, en lugar de dejar el mando de la Gobernación a Aguilera decidió -mediante decreto departamental (343)- otorgar sus competencias a su amigo y secretario de Gestión Institucional, Miguel Ángel Navarro, en clara vulneración del Estatuto.

Cuando eso se produjo, Aguilera solicitó un informe y el secretario de Justicia, Efraín Suárez, explicó que la publicación temporal del decreto 343 “fue un error involuntario” de un funcionario de la Dirección de Desarrollo Autonómico y Normativo, unidad encargada de la administración de la Gaceta.

Develado el hecho, Aguilera cumplió la labor interina de gobernador durante la ausencia de Camacho.

Ese hecho – insistió Valverde- mostró que “Camacho no confía en el vicegobernador”.

“Estamos jugando con intereses políticos, con escenarios de poca confianza, con estrategias políticas; y lo que es obvio es que hay un vacío de poder, la Gobernación no tiene una cabeza política, la cabeza política es la que finalmente toma las decisiones en una institución pública como es la Gobernación”, insistió.

Pero además de esa desconfianza, según Valverde, hay en Camacho y en el entorno del gobernador cierto celo político de Aguilera porque es el promotor de “un tema central que incluso tiene mayor relevancia estratégica que el federalismo, consolidar la región metropolitana”.

“Él (vicegobernador) tiene un manejo extraordinario de la temática, manejo técnico, datos, visión, planes, proyectos y normativa. Yo no sé si hay un celo político y en la política el celo es lo más normal, en política se ve fantasmas donde no los hay o puede tener mucha razón en haber celo con relación al vicegobernador”, opinó.

De hecho, ya van tres cartas que Aguilera remitió a la Gobernación y a la Asamblea Legislativa Departamental para conocer cómo se aplicará el artículo 25 del Estatuto Autonómico, pero hasta el momento no tiene una respuesta.

De acuerdo con el análisis, esta suerte de nuevo quiebre al interior de Creemos, entre quienes apoyan a Camacho y a Aguilera, solo profundiza la ya fragmentada agrupación política que sufrió el desbande de los seguidores de Unión Cívica Solidaridad (UCS) y del grupo del diputado José Carlos Gutiérrez.

“Construir institución política, un partido político, es bien complicado, no es de la noche a la mañana y a Creemos le llegó muy rápido, de la noche a la mañana, con personas con muy poca experiencia y también mal guiadas. Desde ya es una organización muy debilitada”, evaluó.

Jfcch/CC


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