1ro de Mayo: Tras un año de abandono a los trabajadores, el Ministerio retomó la defensa de los derechos del sector obrero
1ro de Mayo: Tras un año de abandono a los trabajadores, el Ministerio retomó la defensa de los derechos del sector obrero

Tras el golpe de Estado consolidado con el autonombramiento de Jeanine Áñez en noviembre de 2019, también el régimen de facto tomó las instituciones gubernamentales, entre ellas el Ministerio de Trabajo, que de tener como misión el garantizar el cumplimiento de los derechos y obligaciones sociolaborales de las trabajadoras y trabajadores y de las servidoras y servidores públicos, fue utilizado para favorecer al empresariado.

“Durante este último año de golpe se ha trabajado para el empresariado. Entonces, lo que estamos haciendo, todas nuestras acciones, sean burocráticas propias del Ministerio, como nuestras acciones innovadoras de acercamiento, son precisamente con el afán de recuperar la confianza de los trabajadores”, expresó la Ministra de Trabajo, Verónica Navia.

La autoridad recordó que desde su creación el año 1936, el Ministerio de Trabajo estuvo del lado de los trabajadores del país, preservando y garantizando el ejercicio de los derechos laborales, situación que no ocurrió durante los meses que fue tomado por la administración de facto.

“Hemos estado poniéndonos al día de un año catastrófico en el que los trámites han sido paralizados (…), los ministros no firmaban nada, entonces fueron procesos administrativos que deberían salir a favor de los trabajadores que quedaron truncados en este despacho”, recordó.

La idea de la administración golpista era mantener alejados a los trabajadores por lo que decidieron trasladar la jefatura departamental a la plaza España, con el fin de que no puedan realizar sus reclamos y trámites en la oficina central.

“Producto de la filosofía empresarial que se tenía en el gobierno golpista, lo último que querían tener en la oficina era precisamente a los compañeros trabajadores haciendo sus trámites, entonces, se llevaron la oficina departamental para la plaza España, lo más lejos posible de aquí y mantenían un alquiler para que allá funcione la oficina”, complementó Navia.

La autoridad recordó también que, durante la gestión de facto alrededor de 5.000 trabajadores, solo del sector fabril, fueron despedidos de forma irregular y con el aval del Ministerio de Trabajo.

“Empresas que no se han declarado en quiebra, empresas que no han sido cerradas, simplemente han despedido gente, no es que la empresa esté mal, simplemente ya no necesitaba de esos trabajadores porque supuestamente podrían haber sido masistas, haber apoyado el proceso de cambio como pasó en el servicio público también”, recordó.

El Ministerio de Trabajo en la gestión golpista nunca garantizó la estabilidad laboral ante estos despidos injustificados, quedando truncados los trámites en el despacho del ministro de facto.

“Una corriente entre el empresariado que apoyó el golpismo fue precisamente estos despidos injustificados en plena pandemia, pese a que había presuntas normas de respeto a los trabajadores, a sus fuentes laborales que como Estado estamos obligados a garantizar la estabilidad laboral, los despidos han sido masivos”, manifestó.

En ese contexto, la autoridad informó que desde la recuperación de la democracia se está atendiendo todos los casos de los trabajadores que fueron despedidos injustificadamente en el periodo de facto y devolviendo su verdadera esencia al Ministerio de Trabajo, de defensa del sector obrero.


 
COB destaca la recuperación de la democracia por parte de obreros, campesinos y pueblo organizado, como logro a celebrar el 1 de mayo
COB destaca la recuperación de la democracia por parte de obreros, campesinos y pueblo organizado, como logro a celebrar el 1 de mayo

La Central Obrera Boliviana (COB) destacó la recuperación de la democracia como uno de los principales logros a celebrar este 1 de mayo, rescate que fue posible gracias a la movilización de obreros, campesinos y pueblo organizado, dijo el secretario ejecutivo de la matriz laboral, Juan Carlos Huarachi, quien condenó la violencia y despidos que caracterizaron al régimen de facto frente al gobierno actual, en cuyo periodo "el pueblo tiene esperanza".

El dirigente sindical realizó una evaluación de la situación de los trabajadores del país durante el periodo del golpe de Estado (2019-2020), las cuarentenas que afectaron a los ciudadanos, los miles de despidos realizados durante ese lapso de tiempo y las protestas en las calles contra la violencia y abuso de los golpistas.

"El anterior gobierno implementó políticas que produjeron despidos, cierres de empresas, industrias, reducción de salarios, cambios de razón social (…), se han inventado nombres (para despidos) como caso fortuito, fuerza mayor, cartas de preaviso. Eso pasó también en la minería", dijo Huarachi.

Indicó que esa situación, más las cuarentenas forzadas, produjeron un desabastecimiento de productos que afectó a los trabajadores.

"La gestión pasada hemos estado aislados, en cuarentena, y lo peor fue el despido masivo de trabajadores. Son dos cosas, la pandemia y el gobierno de facto", criticó el dirigente.

Indicó que este año, tras las elecciones generales, la situación cambió de manera favorable para los obreros ya que se recuperó la democracia."Hoy, los trabajadores esperamos festejar no solamente un logro histórico y conquista de las ocho horas de jornada laboral recordando a nuestros mártires, sino también, tras haber pasado la gestión pasada, los trabajadores afiliados, obreros, campesinos y clase media, con el orgullo de haber recuperado la democracia para el pueblo, haberle devuelto la democracia, haberle devuelto la dignidad y la soberanía", manifestó.

De esa manera, Huarachi se refirió a las movilizaciones obreras, campesinas, vecinales y populares que desafiaron en las calles al régimen golpista, rechazaron el prorroguismo de Jeanine Áñez y exigieron al régimen de facto la convocatoria a elecciones.

Fruto de esas movilizaciones y presiones se realizaron las elecciones generales que dieron como ganadores a Luis Arce y David Choquehuanca, que obtuvieron un contundente apoyo del 55,11% del voto popular expresado en las urnas para dirigir el país por cinco años.

Quienes impulsaron y defendieron al régimen de facto, como Luis Fernando Camacho, obtuvieron 14% de la votación o, como Carlos Mesa, que consiguió el 28,83% de votos.

Este fenómeno, es decir, el hecho de que el pueblo organizado se enfrente a los golpistas y recupere la democracia en unos 11 meses, fue destacado como algo histórico por el europarlamentario Manu Pineda, quien dijo que lo ocurrido en Bolivia para rescatar los derechos y libertades, es un ejemplo para el mundo.

Al respecto, la ministra de Trabajo, Verónica Navia, indicó que Bolivia llegará a este 1 de mayo con al menos dos razones para celebrar: la recuperación de la democracia, y la recuperación del Ministerio de Trabajo como "casa de los trabajadores".

La COB y el Pacto de Unidad hicieron posible las elecciones del año pasado con un paro movilizado realizado en agosto y que obligó al Tribunal Supremo Electoral a ponerle fecha definitiva a los comicios, afirmó la autoridad en Bolivia Tv.

En ese contexto, Huarachi destacó que ahora el país vive en democracia y el Gobierno aprobó medidas a favor de los trabajadores, como el Bono Contra el Hambre, fideicomisos y otras medidas que permiten la reactivación paulatina del aparato productivo. Esta recuperación se evidencia, por ejemplo, en la subida de los precios de exportación de los minerales, indicó.

Para el exministro de Trabajo, Gonzalo Trigoso, en los últimos años, salvo el periodo del régimen de facto, se dio garantías y derechos constitucionales a los trabajadores y trabajadoras del país, se avanzó en la Ley del trabajo, se dictaron 240 normas legales, se dejó sin efecto el Decreto Supremo neoliberal 21060, se defendió la estabilidad laboral. Gracias a estas normativas, durante en el golpe de Estado se logró proteger a todo el movimiento obrero, indicó en radio Patria Nueva.

A su turno, Nicanor Baltazar, dirigente de la COB, manifestó que el 1 de mayo es un día histórico para la organización de los trabajadores, porque desde 1952 se constituye como institución gloriosa que se opone a la clase dominante, al Estado republicano y se coloca en defensa de los recursos naturales y las empresas estratégicas del país.


Bolivia pasa de la época de la crisis a la reactivación económica
Bolivia pasa de la época de la crisis a la reactivación económica

La reconstrucción económica fue un mandato del pueblo. El gobierno del presidente Luis Arce tomó ese precepto como eje de gestión para impulsar la reactivación frente a las consecuencias de un régimen que dejó un país en crisis y, sobre todo, a un sector obrero abandonado.

El 1 de mayo de 2020, el país enfrentaba una ola de contagios a causa de la pandemia del COVID-19. La cuarentena aplicada en el régimen de Jeanine Áñez restringió todo, desde los emprendimientos económicos empresariales hasta la venta día a día de los comerciantes ambulantes.

La situación generó una creciente demanda para que el régimen apoyara el sostenimiento del empleo; pero, pese a eso, los despidos en varias regiones del país incrementaron por las restricciones aplicadas.

Restricción y abandono

El Decreto Supremo N° 4199 del 21 de marzo de 2020 aplicado en el régimen de Jeanine Áñez estableció la cuarentena total en todo el territorio del Estado Plurinacional de Bolivia a partir de las 00.00 del día domingo 22 de marzo de 2020, con suspensión de actividades públicas y privadas en atención a la declaración de emergencia sanitaria nacional contra la pandemia.

Según datos oficiales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social, Áñez aplicó un régimen durante el 2020 con medidas contrarias al sector obrero, unas de absoluto rezago e incumplimiento de las obligaciones propias, como la atención de denuncias, realización de inspecciones y gestión en la atención de conflictos laborales.

“Hemos estado poniéndonos al día de un año catastrófico en el que los trámites han sido paralizados (…), los ministros no firmaban nada, entonces fueron procesos administrativos que deberían salir a favor de los trabajadores que quedaron truncados en este despacho”, dijo la ministra de Trabajo, Empleo y Previsión Social, Verónica Navia.

El 15% de las denuncias de despido indirecto, registradas en esa cartera de Estado, llegaron al estado de expedición de conminatoria de reincorporación en 2020 y un 65% de los casos presentados no tuvieron una gestión real o no fueron atendidas, según el informe del Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social presentado en su Audiencia Pública de Rendición de Cuentas Final - 2020.

El régimen consideraba a las denuncias laborales como controvertidas, desconocía el carácter laboral de los contratos a plazo fijo, considerándolos de carácter civil exclusivamente y no existió una actuación oportuna en los despidos.

Si bien ese era el contexto en el que los bolivianos enfrentaban la pandemia y la crisis económica, otros hechos macaron el régimen de Áñez.

Manejo de los recursos 

Una investigación realizada, este año, por la Dirección de Transparencia Corporativa de YPFB reveló acciones irregulares en la estatal petrolera y sus subsidiarias con manejos poco transparentes de $us 1.210.000 (1,2 MM) durante la administración de Herland Soliz, presidente de YPFB, y Víctor Hugo Zamora, ministro de Hidrocarburos, del gobierno de Áñez.

Algunas de las irregularidades encontradas son: para ejecutar adquisiciones y compras para la Unidad Médica de Emergencia contra el Coronavirus (UMEC-YPFB) no se hizo cotizaciones ni licitaciones que permitan conocer si los precios pagados fueron competentes con los del mercado, como establece cualquier tipo de contratación estatal. Además, en ninguno de los casos los bienes adquiridos por las subsidiarias y filiales entregados a YPFB ingresaron por almacenes, lo que evidencia el incumplimiento de procedimientos.

A eso, se suma la denuncia hecha en marzo por la Comisión de Planificación Política Económica y Finanzas, y la Comisión de Economía Plural, Producción e Industria, ambas de la Cámara de Diputados. Realizaron la inspección a la Planta de Amoniaco y Urea en Bulo Bulo que fue paralizada por el gobierno de facto. Se evidenció un daño económico que asciende aproximadamente $us 160 millones al año.

Tras el golpe de Estado de noviembre de 2019, Áñez designó a nuevos responsables de Yacimiento Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). El presidente Luis Arce informó en febrero que los encargados de administrar la empresa estatal durante ese periodo eran exrepresentantes de Petrobras del Brasil. 

“Van pasando los meses del Gobierno golpista y logra salir a la luz pública un contrato de Bolivia, firmado con el Presidente de YPFB, al Brasil, a Petrobras. En este contrato, se genera un daño económico a las arcas estatales bolivianas”, sostuvo en entrevista con el canal brasileño Red TVT.

Dijo que en el acuerdo, Petrobras no se comprometía a pagar el costo de transporte desde Bolivia hasta las termoeléctricas que se tenía en Brasil como sucedía en el pasado y que esos gastos eran asumidos por YPFB. Cuestionó que el régimen de Áñez haya negociado menos volúmenes de exportación a Brasil que en anteriores oportunidades a un precio desventajoso para Bolivia.

La reactivación económica, el eje de gestión

Luis Arce juró a la Presidencia en noviembre de 2020 después de recibir un apoyo mayoritario en las urnas. El Movimiento Al Socialismo (MAS) logró el 55,11% de los votos válidos en las elecciones generales del domingo 18 de octubre, según los datos oficiales del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Luego de la recuperación y consolidación de la democracia, enfrentó un contexto adverso. Consideró que el régimen de Áñez se caracterizó por la ausencia de políticas económicas claras, oportunas y efectivas desde 2019.

Al segundo trimestre de 2020, Bolivia registraba un decrecimiento de más del 11%, algo que no había experimentado desde 1986, cuando se observó un decrecimiento de 2,6%. A octubre del año pasado, se registró una caída general del 9% del Índice de Cantidad de Consumo de Servicios Básicos. En similar periodo, el valor de ventas y/o servicios facturados en restaurantes decreció en un 53%.

La inscripción de empresas, que entre enero y octubre de 2019 fue de 16.011, a octubre de 2020 cayó en 26%. También cayeron las exportaciones y las importaciones en aproximadamente 30%. La inversión pública ejecutada se contrajo en 66%, de $us 3.272 millones en 2019 a $us1.107 millones. La tasa de desempleo abierto urbano se duplicó, de 4,8% a 8,7%.

Y la deuda interna del Tesoro General de la Nación pasó de $us 5.950 millones en octubre de 2019 a $us 9.457 millones en similar periodo en 2020.

Sin embargo, en respuesta al mandato de la reconstrucción de la economía, el gobierno de Arce aplicó como una de las primeras medidas el Bono Contra el Hambre que benefició a más de 4 millones de bolivianos. El beneficio consiste en un pago único de Bs 1.000 a personas mayores de 18 años al 16 de septiembre de 2020 y menores a 60 años al 01 de marzo de 2021.

Ante esa situación, con el fin de apoyar a uno de los sectores más vulnerables como son los adultos mayores, y de mantener el poder adquisitivo de la población rentista del Sistema de Reparto y de los jubilados del Sistema Integral de Pensiones (SIP), el Gobierno nacional determinó el aumento adicional y extraordinario en las rentas mensuales de ambos sectores. Más de 219.000 jubilados y rentistas se beneficiaron con esta medida.

Desde el Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social, se procedió al saneamiento administrativo de todos los temas pendientes, incluidos los laudos arbitrales, en beneficio de los trabajadores.

Otra de las medidas fue la promulgación de la Ley 1355 del Régimen de Reintegro en Efectivo del Impuesto al Valor Agregado (Re-IVA). Tuvo como objetivo redistribuir el ingreso e incentivar la mayor facturación por la compra de bienes y servicios en el mercado interno.

Se puso en vigencia la Ley Financial 1356 del Presupuesto General del Estado (PGE) 2021 que perfila un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en torno al 4,8%; prioriza la inversión pública para reactivar la economía del país, reduce el gasto corriente y asegura los bonos sociales para fortalecer la redistribución de ingresos. Esta norma garantizó el presupuesto para la compra de vacunas ya que destina el 10% para salud.

La Ley 1357 del Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF) fue otra de las medidas. Grava a las personas que tengan un patrimonio superior a Bs 30 millones. Los créditos productivos no estuvieron al margen en estos tres primeros meses.

El Gobierno aprobó un Decreto Supremo por el cual se destina Bs 911 millones para créditos dirigidos a financiar la elaboración de materias primas, insumos y manufacturas que sustituyan las importaciones. El objetivo fue apoyar a la recuperación del sector productivo, generar empleos y reactivar el mercado interno.

Con la aprobación del Decreto Supremo 4393, se recuperó el Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, institución cerrada en junio. El fomento al turismo es otro de los ejes de acción del Gobierno. Mediante el Decreto Supremo 4400, establece aumentar tres días de vacación a los servidores públicos que elijan algún lugar turístico del país y fomenta la posibilidad de pagar paquetes turísticos a plazos.

Además, se retomó la reactivación de la construcción del megaproyecto Tren Metropolitano o Mi Tren, que unirá a seis municipios del departamento de Cochabamba y aliviará el problema del tráfico vehicular y transporte de pasajeros, además de la generación de fuentes laborales.

Ahora, las principales metas macroeconómicas, según el Programa Fiscal Financiero 2021, son: un crecimiento del PIB de alrededor del 4,4%, una inflación de fin de período en torno al 2,6% y un déficit fiscal de aproximadamente 9,7% del PIB, además de retomar las políticas redistributivas y de protección social implementadas por el Gobierno nacional a través de los bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy, Renta Dignidad, entre otros.


Transparencia recomienda que transiciones en gobiernos subnacionales deben ser ordenadas y documentadas
Transparencia recomienda que transiciones en gobiernos subnacionales deben ser ordenadas y documentadas

El Viceministerio de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción (VTILCC), mediante un comunicado, recomendó que las Entidades Territoriales Autónomas (ETAs) lleven adelante un proceso de transición eficaz y adecuado.

El pedido fue hecho luego de finalizados los comicios del 2021, en los que se eligieron las autoridades subnacionales en todo el territorio boliviano.

Las autoridades salientes tienen el reto de afrontar un proceso de transición transparente para transferir la gestión gubernamental a las autoridades entrantes, por lo que, el VTILCC, en el marco de sus atribuciones, emitió el Comunicado MJTI-VTILCC-COM N° 004/2021, que consigna los lineamientos principales para un desarrollo adecuado de dicho proceso.

El documento remarca la importancia de “precautelar, preservar y resguardar la información y documentación generada durante la gestión saliente” para evitar desorden y, sobre todo, para que en el proceso se demuestre transparencia.

Recomienda a las autoridades salientes que, en el marco de sus competencias, deben facilitar dicha documentación con diligencia y responsabilidad.  Otro aspecto indica la importancia de conservar los respaldos informáticos y digitales.

“Implementar mecanismos de resguardo de los sistemas informáticos y equipos de computación que contengan información administrativa”, se lee en una parte del documento. Sugiere la programación de actos para el traspaso eficiente y oportuno de toda la documentación producida.

En ese sentido, se deberán entregar los bienes inmuebles, equipos y otros, y “velar por el cumplimiento de los sistemas de fiscalización y control gubernamental”.

El comunicado indica en su último punto que se debe denunciar cualquier irregularidad en el proceso de transición.

Las nuevas autoridades tendrán la misión de conducir los gobiernos subnacionales hasta el 2026.


Senador Torrez denuncia que la derecha utiliza escenarios internacionales para desestabilizar el país
Senador Torrez denuncia que la derecha utiliza escenarios internacionales para desestabilizar el país

El senador William Torrez denunció, este viernes, que la derecha boliviana está utilizando escenarios internacionales como el Parlamento Europeo para desestabilizar al Gobierno democráticamente electo en el país.

“La derecha boliviana está utilizando escenarios internacionales como el Parlamento Europeo con argumentos como son los derechos humanos para intentar desestabilizar al Gobierno de Bolivia”, señaló.

Indicó que la ultraderecha en el Parlamento Europeo propició una acción abierta de injerencia en asuntos internos del país, mostrando un desconocimiento pleno de lo acontecido en Bolivia durante el régimen de facto de Jeanine Áñez.

“Aparentemente algunos miembros del Parlamento Europeo no conocen que en aquella ocasión la ex senadora Jeanine Áñez se autoproclamó y bajo su mando se produjeron masacres de bolivianos y bolivianas”, recordó.


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