Día del Estado Plurinacional, momento refundacional de Bolivia, con desafíos pendientes y amenazas latentes

Día del Estado Plurinacional, momento refundacional de Bolivia, con desafíos pendientes y amenazas latentes

La Paz, 22 de enero de 2024 (ABI).- El Día del Estado Plurinacional es de singular trascendencia para Bolivia, porque no solo representa un cambio de paradigma político-económico, sino el reconocimiento de sectores marginados históricamente, como las 36 naciones indígena originario campesinas que fueron invisibilizadas en la República, en una especie de continuidad de lo que ocurrió en la colonia.

Para el analista Carlos Saavedra, este fue un momento “refundacional” de Bolivia, resultado de un largo proceso de lucha de reconocimiento y ejercicio de derechos de sectores y organizaciones marginadas del poder económico y político por fuerzas conservadoras que aún hoy, advirtió, pugnan por retomar el poder.

“El 22 de enero es un momento refundacional del Estado boliviano, porque transforma de manera profunda un orden político y jurídico cuestionado e interpelado históricamente por la instalación de un Estado colonial que había sido, de alguna manera, continuidad de un esquema de dominación que viene de la colonia y que tuvo cierta continuidad en la República”, explicó sobre el significado de la fecha.

Cada 22 de enero se recuerda el Día del Estado Plurinacional que representa, justamente, la significación de lo que fue la aprobación y vigencia de la nueva Constitución Política del Estado, redactada en una Asamblea Constituyente con presencia de hombres y mujeres de guardatojo, ojotas, vestimenta indígena y decisión de no volver a ser ignorados.

El referéndum del 25 de enero de 2009 aprobó con más del 61% el nuevo pacto social y reemplazó a la Constitución de 1967. Entró en vigencia el 7 de febrero de ese mismo año y coronó un proceso que no estuvo exento de fuertes tensiones, por los intereses que se jugaban. La redacción y aprobación estuvo a cargo de 255 constituyentes.

Sucre fue sede del trabajo constituyente, aunque al final sus sesiones fueron trasladadas hasta Oruro, por hechos de violencia derivados de conflictos irresueltos en el debate. Fue en esta ciudad donde se terminó por aprobar, en maratónicas jornadas, el nuevo texto constitucional que reconoce la plurinacionalidad boliviana.

Saavedra explicó que la Constitución tiene un breve tiempo de vigencia en términos históricos; sin embargo, su aplicación tuvo avances importantes como el ejercicio del derecho político de los indígena originario campesinos, y la vigencia del modelo económico social comunitario productivo que mantiene niveles de crecimiento y estabilidad en Bolivia.

“Hubo grandes avances en una nueva forma de pensar el Estado boliviano, sin marginar a las grandes mayorías”, explicó el analista en un balance a 15 años de la institucionalización del Día del Estado Plurinacional.

Este 22 se constituye en feriado nacional y se trata de una fecha en la que pueblos indígenas de tierras bajas, valles y el altiplano lucen sus mejores vestimentas, para celebrar y mostrar la riqueza de la plurinacionalidad.

La Constitución define a Bolivia en su primer artículo como “Un Estado unitario social de derecho plurinacional comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”.

Mientras que, en su artículo 5, reconoce la plurinacionalidad y a las 36 nacionalidades que habitan diferentes regiones del altiplano, valles y oriente. Hasta ese momento estuvieron invisibilizadas y marginadas de las decisiones y de sus derechos, en un República vigente desde 1825, momento de la fundación de Bolivia.

La conversión o nacimiento de autonomías indígenas es otro de los avances alcanzados en este camino refundacional, que implicó un cambio de estructura económica, política y social. Los pueblos indígena originario campesinos tienen la posibilidad de consolidar, en un espacio territorial, una administración bajo sus usos y costumbres, como no ocurría en el pasado.

La Constitución reconoce los diferentes modos de producción existentes en Bolivia, amplios derechos, el poder de decisión de los ciudadanos, a través del referéndum, y las autonomías, entre otros avances inscritos en el nuevo pacto social. Un elemento central es que también reconoce como símbolo patrio a la Wiphala, que representa, justamente, a lo indígena.

Saavedra consideró que este modelo de país que se construye no tiene el camino allanado, por el contrario, está amenazado constantemente por grupos conservadores que intentan retornar a lo que representó la República, aunque admitió que también hay conflictos internos en este gran movimiento colectivo.

“Siempre hay riesgos, porque hay fuerzas conservadoras a las cuales les incomodó mucho el Estado Plurinacional, fuerzas conservadoras que durante décadas han detentado el poder económico y político. Siempre están en apronte y están viendo el momento de fracturar el Estado Plurinacional”, advirtió.

Ante este panorama, dijo que el desafío es generar las condiciones para avanzar y consolidar esta nueva Bolivia sobre la base del concepto de construcción colectiva.

“El gran desafío del Estado Plurinacional es siempre la revolución cultural”, explicó y afirmó en esa línea que es central formar a las nuevas generaciones a partir de su pasado y proyección de futuro.

Saavedra aseveró que lo hecho hasta el momento, y lo que viene, deben ser enfocados como una tarea y logro de un movimiento colectivo, de forma que sean de apropiación del pueblo y no vistos como resultado de un “modelo caudillista”.

Cc/Afbs


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